Espacio Psicoanalítico de Barcelona   Es que "no se concentra"

EPBCN - Textos para pensar

En muchas oportunidades llegan a nuestras consultas padres preocupados por niños y niñas que presentan –en el colegio o en la propia casa a la hora de hacer los deberes, distracciones, problemas de atención, falta de concentración. En numerosos casos vienen después de haber recibido consejos de familiares, amigos o vecinos, consejos llenos de buena voluntad y sentido común, consejos basados en su propia experiencia cuando alguno de sus hijos o hijas "no se concentraban" en sus tareas escolares, fórmulas aplicadas y que en su momento pueden haberles proporcionado un relativo éxito, pero que tienen el inconveniente de no poder ser generalizadas. En otros casos vienen luego de haber seguido consejos de profesionales de la educación o de la salud apelando a la voluntad del niño, a su responsabilidad, estableciendo un sistema de premios y castigos más apropiado para el adiestramiento de un animalito doméstico que para propiciar el interés de un niño en las lecturas, las cuentas y la escritura.

Se me ocurre que el principal inconveniente que presentan estos –muchas veces- fallidos intentos de solucionar el problema de falta de concentración está en que no se trata de ninguna falta de concentración y es por eso que fracasa toda buena intención en el sentido de hacer que se produzca un interés, una concentración que –insisto en esto- no hace falta que se produzca, sino que se reconozca su existencia, aunque no aplicada a los estudios.

En el complejo mundo del psiquismo humano, nuestras capacidades pueden verse disminuidas por motivos emocionales, por conflictos entre intereses contrapuestos, por dudas y también, en el caso del psiquismo infantil, por verdaderas investigaciones que los niños realizan sobre los grandes misterios que la vida les presenta como por ejemplo: "de dónde vienen los niños"; esto unido a las nuevas e inquietantes sensaciones que provienen de sus propios cuerpos y a las observaciones visuales y auditivas de las actividades sexuales de los adultos, a sus propios juegos, temas todos estos que los niños tratan de procesar con los elementos con que cuentan y que dan lugar a "teorías sexuales infantiles".

Estos grandes misterios de la vida y la pasión con que los niños se dedican a su solución, hacen que muchas veces todas sus energías intelectuales estén concentradas en ello y así el niño aparezca desinteresado, distraído, falto de atención en las tareas escolares.

Es a través del juego, la conversación y los dibujos como en psicoanálisis conseguimos que afloren las preocupaciones, la curiosidad y los obstáculos que el niño padece en torno a los temas mencionados más arriba, que la información no soluciona porque al niño sólo le sirve la información que está en condiciones intelectuales y afectivas de aprehender. El resto de información es letra muerta para su crecimiento, como ocurre con las tribus primitivas que escuchan atentamente al misionero que intenta catequizarlos y luego tornan a adorar a sus antiguos dioses.

Emilio González


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Última modificación: 17/11/05 a las 15:52
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