Juan Carlos De Brasi:
[...] La grupalidad y la institucionalidad aparecen como ínsitas al pensamiento
y a la constitución del sujeto psíquico. Ahora sí que podemos
llegar a una afirmación fuerte: sin grupalidad e institucionalidad no
hay sujeto psíquico en Freud. Prueba: Psicología de las masas.
Que no se pueda leer, si ya se ha leído mal o en una relación
dual líder-masa, es un problema del que lee, es un endoso de los aparatos
de lectura y de las estrategias discursivas. Como les digo, el que lee cronológicamente,
separa el Freud clínico del social, pero esto es porque se efectua una
lectura cronológica, el que lee desde el lazo social separa, de nuevo,
el Freud de lo constituido del Freud de lo anacoluo, que eso quiere decir análisis
también: desaparición progresiva —anacoluo—, esa palabra que está
siempre en juego. Entonces lo va a leer desde la desaparición, que es
el sujeto psíquico, frente al sujeto social, que siempre está
constituido. Pero es Durkheim, eso no es Freud, Freud no habla de sociedad,
y está clarito que habla de formaciones sociales específicas;
cuando analiza Totem y tabú, está analizando un tipo de
formación social; en Psicología de las masas el movimiento
metapsicológico, otra constitución de la socialidad. No habla
del objeto de estudio de la sociología, de la sociedad; no habla del
objeto de constitución de una ideología determinada: el individuo.
Freud no habla ni de individuo ni de sociedad, Freud no habla ni de persona
ni de lazo social. ¿Por qué no puede hablar? — no es que no hable porque
no quiere: no puede. Porque Freud está interviniendo —y esto es lo que
a mí me apasiona de Psicología de las masas—, es que es
en sí mismo una forma de intervención del psicoanálisis
en los saberes constituidos; piensen que en la época de Freud la Teología
es muy fuerte, es muy fuerte la constitución del discurso del Derecho,
no sólo porque le costó esto de Psicoanálisis y Medicina,
y defender si los legos podían o no ejercer el análisis, piensen
en qué instituciones muy fuertes sociales se estaba metiendo, en discursos
muy constituidos; y piensen que la primera respuesta a Psicología
de las masas Freud no la obtiene desde el psicoanálisis. La primera
respuesta crítica lapidaria es de 1922 de un señor que creó
la teoría pura del derecho que se llamó Hans Kelsen, que hizo
la constitución de Weimar, de la República Alemana. Ése
le contesta a Freud; miren donde Freud se está metiendo, por eso digo:
cuidado, que, cuando un texto es escritura, es intervención: en un campo
de saberes, en un campo de prácticas. Entonces, el texto de Freud no
tiene nada de ingenuo, no se lo puede leer con la ingenuidad de una mera abstracción
teórica, es un texto muy acotado y muy trabajado desde el sujeto psíquico.
Y es ahí, vuelvo a decir, donde en el movimiento metapsicológico
ve como ínsito a la constitución del sujeto psíquico como
inmanente la grupalidad y la institucionalidad, si no, no hay sujeto psíquico. [...] |